Te invito un café con Al Pacino

Te invito un café con Al Pacino

Es probable que nunca hayan oído hablar y menos aún que hayan visto la película “The Gang That Couldn’t Shoot Straight”(a menos que quien este leyendo esta nota sea un cinéfilo de aguas profundas). Esta película se estrenó en 1971 y es el punto de partida de nuestra historia sobre recompensas.

Luego de algunos años de experiencia como actor de teatro, Al Pacino comenzó su carrera cinematográfica en el año 1969. A finales de 1970 los agentes que lo representaban le aconsejaron que tomara el papel de Mario Trantino en el film “The Gang That Couldn’t Shoot Straight”, de hecho, ya existía un acuerdo de palabra sobre su participación. A todo esto, el director Francis Ford Coppola le había pedido a Al que no se comprometiera para ningún film porque quería sumarlo a su próximo proyecto.

Difícilmente se pueda utilizar el frase “viento en popa” para las circunstancias que rodearon a la producción de El Padrino (The Godfather). Entre otros problemas, el casting se transformó en una verdadera cinchada entre los estudios Paramount y Coppola. En declaraciones posteriores, Pacino recordaría: “Nadie me quería para El Padrino, supongo que querían a Jack Nicholson…la primera vez que Francis me pidió que fuera con él a San Francisco, hizo que me cortaran el pelo, porque no creían que yo pudiera tener el aspecto de un chico universitario. Fue para destrozarte los nervios. Recuerdo que le dije a Francis “No quiero estar donde no me quieren. Por favor, basta de audiciones, basta de pruebas de pantalla. Puedo vivir sin esta película”. Y él respondió “No, debes hacerla”.

A pesar de los inconvenientes El Padrino se filmó durante los primeros meses de 1971, por supuesto, con Al Pacino en el papel de Michael Corleone. El film se estrenó al año siguiente y se transformó en una de las películas más famosas y exitosas de todos los tiempos, fue ganadora de tres premios Oscar, cinco Golden Globes y muchos (entre ellos Stanley Kubrik) la consideran como la mejor película de todos los tiempos. Dio cimientos inmejorables a las carreras de su director, de algunos de sus actores (Al Pacino, James Caan, Diane Keaton) y también ayudó a fortalecer la de Marlon Brando y Robert Duvall.

Pero volvamos en el tiempo y hagamos de cuenta que no sabemos nada acerca de la película. Estamos en el momento de decisión en el que Pacino tiene que optar por seguir el consejo de su representante y tomar el empleo para interpretar a Mario Trantino, algo que ya estaba seguro y listo para comenzar a filmar o esperar a que Coppola pudiera convencer a los estudios para que aceptaran que él era perfecto para tomar el papel de Michael Corleone además de resolver otros problemas que no vienen al caso pero que tuvieron al director al borde de quedar afuera del proyecto. Además, la paga que iba a recibir Pacino era de $35,000 dólares de los cuales $15,000 fueron a cubrir una deuda que mantenía con sus abogados.

¿Qué fue lo que hizo mantener a Al conectado con este proyecto más allá de los problemas, la incertidumbre y un sueldo relativamente bajo? Según declaraciones, había tres factores que evaluaba al momento de aceptar un guion: el director, el texto y el personaje. Sin embargo, el director tuvo un rol decisivo en este proceso, transmitir adecuadamente la PVE (Propuesta de Valor para Empleados). Pacino recuerda que se había encontrado a almorzar para discutir con Coppola si hacer o no el Padrino: “Al salir del Restaurante me sentía inspirado, Francis me había llenado de energía”.

Esta historia me llevo a pensar en el proceso de reclutamiento y oferta en las empresas y el modo en que se equilibran sus componentes. Cuando extendemos una propuesta a un candidato le estamos ofreciendo mucho más que un paquete de recompensas, lo que en realidad se ofrece es la posibilidad de vivir una experiencia única que podrá verse reflejada en la PVE y que, de acuerdo con la claridad que se encuentre definida y sea comunicada, tendrá un impacto positivo en los procesos de atracción, integración y fidelización.

Cuando extendemos una propuesta a un candidato le estamos ofreciendo mucho más que un paquete de recompensas, lo que en realidad le ofrecemos es la posibilidad de vivir una experiencia única y distintiva.

De acuerdo con estudio reciente realizado en USA, Europa y Asia los principales objetivos de carrera que busca el mercado de talentos son: Ser desafiados competitiva e intelectualmente, lograr una vida balanceada, pertenecer a una causa que impacte positivamente al bien común, estabilidad en el empleo y lograr una carrera internacional. A la hora de ayudar a cumplir con estas expectativas las empresas suelen contar con elementos y prácticas que se encuentran alineadas a estos objetivos pero que, en el mejor de los casos, los candidatos se encuentran con ellas una vez contratados. En este punto la empresa pudo perder la oportunidad de contar con más y mejores candidatos al no poder integrar a su propuesta los elementos que la transforman en una experiencia, en una propuesta de valor, algo más allá de la compensación y los beneficios.

Para cerrar la historia de El Padrino, Al Pacino fue convocado para actuar en El Padrino II solo un par de años después. Esta vez, su paga fue de $600.000 más el diez por ciento de la taquilla…Me olvidaba, el papel de Mario Trantino lo obtuvo Robert De Niro.

(*) Alfredo James Pacino (1940): Nacido en Nueva York (USA), es uno de los actores más reconocidos a nivel mundial. Su filmografía cuenta con más de cuarenta títulos y protagonizó algunas de las películas más famosas de la historia del cine: El Padrino (The Godfather), Tarde de Perros (Dog Day Afternoon), Sérpico, Caracortada (Scarface) y Perfume de Mujer (Scent of a Woman) por la cual ganó el premio Oscar a mejor actor. Pertenece a la generación de actores que formó parte del movimiento “Nuevo Hollywood” (finales 1960s – principios 1970s) junto a Jack Nicholson, Robert De Niro, Diane Keaton, Dustin Hoffman, Barbra Streisand y Faye Dunaway entre otros.
Oscar Freigedo
ofreigedo@savvy.com.ar
No Comments

Post A Comment